Deportista profesional sentado junto a una cámara hiperbárica rígida en una sala de recuperación

De Wembanyama a Topuria: por qué los deportistas de élite se meten en una cámara hiperbárica (2026)

Noticias · Deporte

Victor Wembanyama la tiene en su rutina. Tyrese Haliburton se metió varias veces al día antes de un séptimo partido de las Finales de la NBA. Ilia Topuria instaló una en su casa de Alicante. La cámara hiperbárica ha dejado de ser un recurso de hospitales y buceadores para convertirse en uno de los símbolos del deporte de élite. Repasamos qué se ha publicado, qué buscan los atletas y qué dice, con prudencia, la ciencia.

Los casos que han hecho noticia

Tyrese Haliburton: contrarreloj en las Finales

Yahoo Sports reconstruyó en diciembre de 2025 cómo el base de los Indiana Pacers intentó recuperarse de una distensión en el gemelo para el séptimo partido de las Finales de 2025 con «múltiples sesiones de cámara hiperbárica al día». Jugó, pero cayó lesionado de gravedad en ese mismo partido con una rotura del tendón de Aquiles. La historia ilustra bien el atractivo de la cámara y también sus límites.

Victor Wembanyama: parte de un ecosistema

En el perfil que le dedicó Men’s Health en marzo de 2025 (recogido en el portfolio de su autora, Anna Katherine Clemmons), el preparador del pívot francés de los San Antonio Spurs cita la cámara hiperbárica dentro de una rutina de recuperación que incluye botas de compresión, terapia de luz roja y sauna de infrarrojos. No es una herramienta aislada, sino una pieza más.

LeBron James y la ola de la longevidad

Fortune situaba en marzo de 2025 a LeBron James junto al empresario Bryan Johnson o la actriz Mayim Bialik como caras visibles de la oxigenoterapia hiperbárica como tendencia de longevidad. El propio reportaje recordaba un dato que suele olvidarse: la FDA estadounidense solo la aprueba para 13 indicaciones.

Topuria y Cristiano: el fenómeno llega a España

Defensa Central contaba en abril de 2026 que Ilia Topuria había reconvertido su primera casa en España, en Alicante, en un gimnasio con circuito de recuperación y cámara hiperbárica. En julio, Infobae dedicaba un amplio reportaje a esta tecnología en el deporte de élite, con Cristiano Ronaldo y el propio Topuria como ejemplos.

Más allá del deporte

La tendencia se ve también fuera de las canchas. Canarias7 informó en abril de 2026 de que una delegación médica de la NASA evaluó la cámara del Hospital Universitario de Canarias como referencia para el rescate de astronautas en el Atlántico. Y en Bilbao, Deia presentaba ese mismo mes la cámara de BaricO2 como tecnología de bienestar en Deusto, con supervisión de un médico.

Qué buscan los deportistas

Detrás del interés hay tres objetivos, todos relacionados con el calendario:

  • Recuperar antes. Con partidos cada dos o tres días, cualquier herramienta que prometa reducir la fatiga resulta tentadora.
  • Controlar la inflamación. Al respirar oxígeno a presión, la sangre transporta mucho más oxígeno disuelto, lo que en teoría favorece la reparación de tejidos dañados y reduce el edema.
  • Acortar las lesiones. Distensiones musculares, esguinces o fracturas: el objetivo es volver unos días antes, que en la élite pueden valer un título.

El mecanismo es el mismo que se aprovecha en indicaciones consolidadas como las heridas crónicas. Lo que no está tan claro es cuánto se traslada al músculo sano de un atleta. Si quieres entender en qué consiste exactamente la terapia, empieza por qué es la oxigenoterapia hiperbárica.

Qué dice la evidencia

Aquí conviene frenar el entusiasmo. El uso deportivo de la cámara hiperbárica es, a día de hoy, un uso en investigación. Hay estudios pequeños con resultados dispares, y una revisión Cochrane sobre agujetas y lesiones cerradas de partes blandas no encontró un beneficio claro. La evidencia preliminar sugiere que puede ayudar en algunas lesiones concretas, pero no hay base para hablar de mejora del rendimiento.

Lectura prudente. Que un deportista de élite use una tecnología no demuestra que funcione: estos atletas combinan decenas de herramientas y cuentan con los mejores equipos médicos. La cámara puede ser un complemento, nunca un sustituto de la fisioterapia, la carga progresiva y el descanso.

Hemos analizado los estudios, los protocolos y los casos de uso en nuestra guía completa de cámara hiperbárica y recuperación deportiva.

Cámara de élite frente a cámara de baja presión

El atleta que aparece en la foto y el cliente de un centro de bienestar pueden estar dentro de equipos muy distintos. Las cámaras rígidas de uso clínico trabajan habitualmente entre 2 y 3 ATA, bajo supervisión médica. Muchas cámaras blandas o de «bienestar» se quedan en 1,3-1,45 ATA, por debajo del umbral que se considera medicina hiperbárica.

Aspecto Clínica con médico Bienestar / baja presión
Presión 2-3 ATA Menos de 1,45 ATA
Cámara Rígida, producto sanitario A menudo blanda o portátil
Supervisión Médico y valoración previa Variable

No es inocuo. La cámara tiene contraindicaciones (el neumotórax no tratado es la principal) y puede causar molestias de oído. Revisa nuestra guía de contraindicaciones y seguridad antes de probarla.

Preguntas frecuentes

¿Qué deportistas usan la cámara hiperbárica?

Entre los casos publicados en 2025 y 2026 figuran Victor Wembanyama y Tyrese Haliburton en la NBA, LeBron James, Ilia Topuria en la UFC y Cristiano Ronaldo, según medios como Men’s Health, Yahoo Sports, Fortune, Defensa Central e Infobae.

¿Para qué usan los deportistas la cámara hiperbárica?

Sobre todo para intentar acelerar la recuperación entre entrenamientos y partidos, reducir la inflamación y acortar los plazos de vuelta tras una lesión muscular o ligamentosa.

¿Está demostrado que la cámara hiperbárica mejora el rendimiento deportivo?

No. Es un uso en investigación. Hay estudios pequeños con resultados dispares y una revisión Cochrane sobre agujetas y lesiones de partes blandas no encontró un beneficio claro. Puede ayudar en casos concretos, pero no sustituye a la rehabilitación ni al tratamiento estándar.

¿Es lo mismo la cámara de un deportista de élite que una de baja presión?

No necesariamente. Los equipos profesionales suelen trabajar con cámaras rígidas y presiones clínicas bajo control médico, mientras que muchas cámaras de bienestar no superan 1,3-1,45 ATA, por debajo del umbral de la medicina hiperbárica.


Aviso: este artículo es informativo y recoge noticias publicadas por terceros. No sustituye la valoración de un médico ni constituye una recomendación de tratamiento.

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