Médico revisando una radiografía de tibia junto a una cámara hiperbárica hospitalaria para osteomielitis refractaria

Osteomielitis refractaria y cámara hiperbárica: guía 2026

Guía completa · Indicación con evidencia

La osteomielitis refractaria es una infección crónica del hueso que no responde a la cirugía y los antibióticos por sí solos, y es una de las indicaciones reconocidas de la oxigenoterapia hiperbárica (OHB). La OHB no sustituye al desbridamiento quirúrgico ni a la antibioterapia: se usa como tratamiento complementario, bajo dirección médica, para llevar más oxígeno a un hueso mal vascularizado. Esta guía explica cuándo se plantea, cómo funciona, cuántas sesiones suelen hacer falta y qué debes preguntar antes de empezar.

Qué es la osteomielitis refractaria

La osteomielitis es la infección del hueso y de la médula ósea, casi siempre bacteriana. Cuando se cronifica, el hueso infectado pierde riego sanguíneo, se forman fragmentos de tejido muerto (secuestros) y las bacterias se protegen en biofilms donde los antibióticos llegan mal. Se habla de osteomielitis refractaria cuando la infección persiste o reaparece a pesar de un tratamiento correcto: desbridamiento quirúrgico y ciclos prolongados de antibióticos adecuados.

Es más frecuente en tibia, fémur, pelvis, mandíbula y huesos del pie. Los factores de riesgo habituales son fracturas abiertas con material de osteosíntesis, úlceras por presión, heridas crónicas y diabetes, además de radioterapia previa en la zona. Los equipos clínicos suelen clasificarla con sistemas como el de Cierny-Mader, que tiene en cuenta el tipo de hueso afectado y el estado del paciente.

Idea clave: el problema de fondo no es solo la bacteria, sino un hueso con poco oxígeno. Ahí es donde la medicina hiperbárica puede aportar algo que el antibiótico no consigue.

Por qué el oxígeno a presión ayuda al hueso infectado

En una cámara hiperbárica médica se respira oxígeno al 100 % a una presión superior a la atmosférica. Según la ley de Henry, el plasma disuelve mucho más oxígeno, que llega a tejidos donde los glóbulos rojos no alcanzan bien. Los mecanismos que se describen en la literatura médica son estos:

  • Más oxígeno en el hueso hipóxico: se eleva la presión parcial de oxígeno en el tejido infectado.
  • Mejor acción de los leucocitos: los neutrófilos necesitan oxígeno para destruir bacterias.
  • Efecto sobre algunos antibióticos: la hipoxia reduce la eficacia de ciertos fármacos (por ejemplo, aminoglucósidos); restablecer el oxígeno puede mejorarla.
  • Angiogénesis y cicatrización: se estimula la formación de nuevos vasos y de colágeno, lo que favorece la cobertura de la herida y la reparación ósea.
  • Actividad frente a anaerobios: un entorno rico en oxígeno es hostil para muchas bacterias anaerobias.

Qué dice la evidencia

Indicación con evidencia La osteomielitis crónica refractaria figura entre las indicaciones aceptadas por sociedades como la UHMS (Undersea and Hyperbaric Medical Society) y el ECHM (Comité Europeo de Medicina Hiperbárica), y es una de las indicaciones habituales que recoge la medicina hiperbárica en España. La base proviene de estudios clínicos y series de casos que muestran mejores tasas de curación y menos amputaciones cuando la OHB se suma al tratamiento estándar.

Conviene ser prudentes: los ensayos controlados aleatorizados son pocos y de tamaño reducido, y las revisiones sistemáticas (incluidas las de Cochrane sobre OHB en infecciones óseas) señalan que la calidad de la evidencia es limitada. Por eso se entiende como terapia adyuvante, en casos refractarios, decidida por un equipo médico, y nunca como alternativa a la cirugía ni a los antibióticos.

Situación Papel de la OHB Nivel
Osteomielitis crónica refractaria Complemento a cirugía + antibióticos Indicación reconocida
Osteomielitis aguda no complicada Normalmente no necesaria No habitual
Osteorradionecrosis mandibular Ver guía específica Indicación reconocida
Infección de partes blandas necrotizante Ver guía específica Indicación reconocida

Quién es candidato y quién no

La decisión es siempre individual y la toma un médico con formación en medicina hiperbárica junto al equipo que trata la infección (traumatología, infecciosas, cirugía plástica o vascular). Se suele plantear OHB cuando:

  • La infección persiste o recidiva tras desbridamiento y antibioterapia bien indicados.
  • Hay hueso hipóxico o mal vascularizado (secuelas de radioterapia, isquemia, lesiones por aplastamiento).
  • El paciente tiene comorbilidades que complican la cicatrización, como la diabetes.
  • Se quiere evitar una cirugía mayor o una amputación y existe margen para intentarlo.

Si el foco infeccioso no se ha desbridado, la OHB tiene poco sentido: sin retirar el hueso necrótico el tratamiento fracasa con facilidad. Por eso la valoración previa es obligatoria y debe incluir pruebas de imagen, cultivos y la historia de tratamientos anteriores.

Protocolo habitual: presión, duración y número de sesiones

Los protocolos varían según el centro y el paciente, pero en osteomielitis refractaria lo más habitual descrito en la literatura es trabajar entre 2,0 y 2,5 ATA (el rango terapéutico habitual de la medicina hiperbárica es 2-3 ATA, siempre por encima de 1,45 ATA y con médico). Cada sesión incluye compresión, un periodo a presión terapéutica respirando oxígeno al 100 % y descompresión.

Duración

Una sesión completa ronda las dos horas contando compresión y descompresión. Lo que importa es el tiempo real a presión terapéutica, no el tiempo total en la sala.

Coordinación

La OHB se programa en paralelo a la antibioterapia y a la cirugía. Un buen centro se coordina con el equipo que lleva la infección.

Durante el tratamiento se hace seguimiento de la herida, de los marcadores de infección y, cuando procede, de las pruebas de imagen. Si pasadas unas semanas no hay mejoría objetiva, el equipo debe replantear la estrategia en lugar de prolongar la serie por inercia.

Contraindicaciones y riesgos

Contraindicación absoluta: neumotórax no tratado. Otras situaciones exigen precaución o valoración específica: EPOC grave con retención de CO₂, fiebre alta no controlada, ciertos tratamientos quimioterápicos (bleomicina, doxorrubicina, cisplatino, disulfiram), embarazo, antecedentes de cirugía torácica u ótica, y crisis epilépticas. Puedes consultar la guía de contraindicaciones y seguridad.

Los efectos secundarios más habituales son leves y reversibles: molestias o barotrauma de oído medio (el más común), congestión de senos, fatiga pasajera y, en algunos pacientes, miopía transitoria tras series largas. La toxicidad por oxígeno con convulsiones es poco frecuente cuando se respetan los protocolos de presión y tiempo. Por eso la OHB debe hacerse siempre en un centro sanitario con médico, personal formado y equipo de emergencia, no en cámaras de bienestar.

Cuánto cuesta y cómo elegir centro

Como referencia en España, la sesión de medicina hiperbárica clínica ronda los 60-150 € por sesión en bono y los 95-220 € la sesión suelta. Una serie de 20-40 sesiones puede ser, por tanto, un gasto significativo, y conviene pedir siempre presupuesto por escrito. Puedes ver los rangos en detalle en nuestra página de precio de la cámara hiperbárica. En algunos hospitales públicos la OHB se aplica en indicaciones concretas por derivación, algo que conviene consultar con tu médico.

Antes de contratar, comprueba:

  1. Que sea un centro sanitario autorizado y que haya un médico que te valore antes de empezar.
  2. La presión real de trabajo (2-3 ATA para uso clínico) y el tiempo efectivo a presión terapéutica.
  3. Que exista coordinación con tu equipo de traumatología o infecciosas.
  4. Que el presupuesto sea por escrito y sin promesas de curación.

Para localizar opciones, consulta el directorio de cámaras hiperbáricas y el comparador por comunidad. Si quieres una visión general de las indicaciones, empieza por el artículo sobre los beneficios de la cámara hiperbárica.

Preguntas frecuentes

¿La cámara hiperbárica cura la osteomielitis?

No. Es un tratamiento complementario que puede mejorar las probabilidades de control de la infección cuando se combina con cirugía y antibióticos en casos refractarios. No sustituye al tratamiento estándar.

¿Cuántas sesiones hacen falta en osteomielitis?

Suelen plantearse series de entre 20 y 40 sesiones, pero el número exacto depende de la evolución clínica y lo decide el médico hiperbárico.

¿Se puede hacer sin operar el hueso?

Si hay hueso necrótico o material infectado, lo habitual es que primero deba desbridarse. La OHB sola, sin control del foco, tiene pocas posibilidades de éxito.

¿Es dolorosa una sesión?

No es dolorosa. Lo más habitual es la presión en los oídos durante la compresión, que se maneja con maniobras de compensación.

¿Lo cubre la Seguridad Social?

Depende del hospital y de la comunidad autónoma, y suele limitarse a indicaciones concretas con derivación. Consulta la guía sobre cámara hiperbárica y Seguridad Social.

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Equipo Hiperbárica Coruña · Redacción con criterios de evidencia (SEMH, UHMS, ECHM). Última revisión: 12 de octubre de 2026. No somos una clínica y nuestras noticias no son contenido patrocinado.

Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico. La oxigenoterapia hiperbárica debe indicarse y supervisarse por un médico. No constituye promesa de curación ni publicidad de tratamientos concretos.

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